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domingo, 24 de mayo de 2020

Natalia Iñiguez

Natalia Iñiguez: “Uso la escritura para explicarme a mí misma”


 APU entrevistó a la poeta, gestora cultural y docente de Lengua y Literatura: "Si la experiencia del dolor es irreductible, también aparece en la poesía de muchísimas formas, el físico, lo emocional. Vivir una vida con dolor rompe el binarismo salud - enfermedad".

Por Victoria Palacios. Natalia Iñiguez es poeta, gestora cultural y docente de Lengua y Literatura. Editora en Editorial Mutanta y participante de Mutágenas, Artistas del Conurbano. Autora de los libros Sorbos de locura. Poesía Ilustrada (Milena Caserola, 2008), Una vez escribí todo (Simulcoop, 2015) y Efectos Secundarios (Ausencia editora, 2017).

Agencia Paco Urondo: Desde hace más de una década que sos parte de la escena poética joven, local, feminista, te definís como una poeta feminista del conurbano, ¿quién es Natalia Iñiguez? ¿La bukowskiana? ¿Natalia Veneno? ¿Son elecciones estéticas o la experiencia se impone?

Natalia Iñiguez: ¿Quién soy? No sé. Me he puesto varios nombres a lo largo del tiempo. Nunca me sentí cómoda diciéndome a mí misma escritora, de chica por ahí pensaba que escritores eran otros u otres, también mujeres que publicaban libros o que iban a la facultad. Más o menos cuando terminé el secundario en 2001 descubrí a Bukowski por unos libros de narrativa, ya me gustaba la poesía pero no encontraba poemas de Bukowski en rioplatense, había algunas traducciones al español que decían palabras como “follar” o “polla” y no me gustaban, entonces jugaba un poco a traducir los poemas del inglés al lenguaje que yo conocía. Me puse ese apodo “bukowskiana” para publicar, también porque me daba vergüenza decir mi nombre, también como un juego. Natalia Iñíguez no sonaba artístico. Me pensaba también como piba en ese momento: escribir sobre sexo, alcohol o bares, traducía los poemas y jugaba con lo que tenía ganas de escribir y se hacían unos poemas medio Frankenstein. La escena independiente en ese momento estaba en los ciclos de lectura, en la FLIA y los varones se permitían hablar en su poesía de estos temas y yo no veía que las mujeres lo hicieran. También escribía sobre lo que yo hacía, lo que hacía los fines de semana ¿qué sé yo? Viajaba para ver una banda y nos quedábamos en bares hasta que cerraban, escabiando, fumando, hablando de la vida y eso era lo que hacía aparte de laburar. Escribía sobre lo que sabía básicamente. No era una cuestión de experiencias o de decisión estética, era simplemente eso. Nunca firmé nada como Veneno; pero las redes sociales, el anonimato y esto de no sentirme a gusto diciéndome escritora, permite subir tus cosas sin poner tu nombre y apellido, no tenía ganas de que alguien que me conociera leyera un poema sobre el suicidio, el alcohol o los bares. Juventud no sé si es una palabra que me represente. Acerca de las escenas estoy segura de que hay más de una como hay muchos feminismos, no sé si soy parte de una escena en particular feminista y joven porque creo que es más amplio. El conurbano, más allá de que muchos pataleen con ese concepto… el otro día alguien dijo “no soy del conurbano soy de tal barrio”. Yo soy de Pablo Podestá pero también soy del conurbano, creo que el territorio marca la identidad, como tantos otros factores, haber nacido y vivido lejos del polo cultural que es CABA, de la misma manera que ser parte de Buenos Aires, no estar tan lejos de CABA, todo eso tiene impronta en mi poesía, lo verán otres y también tiene sus consecuencias. Esta escena está en capital y amerita presencia, viajes. Les que somos del conurbano sabemos lo que es viajar y permanecer y estar, ser parte de una escena significa que tenés algún tipo de presencia, que aparecés en lugares, que te invitan.

 APU: ¿Cuál es la identidad que aporta publicar en fanzines? ¿Qué diferencia encontrás en la organización de un libro? Pienso en tu visión de editora además de la de poeta.

 N.I.: Publicar en fanzines es un ejercicio de autonomía, lo puede hacer cualquiera que tenga ganas de publicar. Obviamente tiene que tener acceso a ciertos conocimientos y materiales, pero es muy fácil, de hecho hace muchos años que estoy dando talleres de fanzine en la escuela. Es una herramienta increíble para autopublicarse. La autopublicación y autodistribución autónoma hacen que la obra tenga un bajo costo y que cualquiera la pueda adquirir. He vendido fanzines a uno o dos pesos, un pucho (risas). Hace que esté al alcance de gente que no tiene acceso a un libro de poesía, pero sí en una feria de fanzines, en un recital puede encontrar algo que le guste o algo nuevo que quiera leer. Los fanzines también tienen esto de intercambio. En la editorial Mutanta tenemos una colección que también editamos fanzines. Un fanzine puede ser un libro, lo que editamos lo pensamos como un libro, es el proceso que tendría un libro. Como escritora fui fanzinera siempre, también me han editado. Como editora con editorial Mutanta siempre pensamos en fanzines, venimos de ese lugar. También descubrimos que había un formato que se llama plaqueta, que es del S. XIX para difundir poesía, según su definición tiene 30 páginas y la del libro tiene 48, entonces Mutanta está ahí en el medio, en el límite entre plaqueta y libro. La editorial tiene un catálogo que tiene que ver con la disidencia de todo tipo, territorial porque somos personas que no vivimos en el polo cultural del centro, la disidencia sexual, somos mujeres y partes del colectivo LGBTQ+, esa es nuestra idea. Recuperar esas voces.

 APU: Tu poética parece oscilar entre una ética des-carnada y una política del cuerpo como antitrinchera, ¿cómo trabajás desde la poesía una política del cuidado? ¿Qué experiencias del dolor que aparecen en tu poesía te parecen irreductibles?

 N.I.: Desde que empecé a pensarme como un cuerpo no ajeno a la mente, como un todo, se empezó a colar en la escritura. Hasta ese momento me autopercibía una persona más mental, ni siquiera sentimental: de la mente, del conocimiento y todo ese mambo. Pensaba que todo lo corporal era ajeno. Y eso que, como mujer, he atravesado procesos corporales, la pubertad, he estado embarazada dos veces y los cambios y la experiencia en el cuerpo la seguía viviendo ajena. Hasta que la enfermedad se coló en la escritura de tal forma que no pude sacarla. Se fue mezclando tanto la escritura ahí en el cuerpo: uso la escritura para explicarme a mí misma. Estos procesos y la condición con la que vivo se colaron en la escritura. La idea de la política del cuidado, lo que les demás hacen por el cuidado de nuestro cuerpo, lo que hacemos nosotres con eso, lo que hacemos para cuidarnos y nos sirve, poner en el centro la idea de una experiencia vivible y no otra cosa, no es posible pensarlo por fuera de la política del cuidado. También posicionarme como mujer, como hija, madre, nieta y cuidadora. A quiénes cuidamos, quiénes nos cuidan, no puede estar por fuera de lo que escribo, es lo que hago para explicarme. Si la experiencia del dolor es irreductible también aparece en la poesía de muchísimas formas, el físico, lo emocional. Vivir una vida con dolor rompe el binarismo salud - enfermedad y mi condición discute con ese problema viejísimo que es el cuerpo contra la mente y no podía no ponerlo en mi poesía, porque es parte de mi identidad.

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domingo, 14 de julio de 2019

Mutágenas Artistas Feministas del Conurbano

 14.07.2019

Conversaciones mutágenas, artistas del conurbano 

“La propuesta de rotar, mutar en círculo, es una interpelación al movimiento, por un lado, pero también hay algo lisérgico, corrosivo en esa interpelación”. Por Victoria Palacios.


Como parte de los temas a desarrollar, todavía influenciadas por el tono asambleario y sentadas en ronda discontinua, elegimos el modo de entrevista colectiva para conversar sobre las acciones inmediatas, y multiplicadas, que se realizaron este año. La convocatoria inicial: producir un libro de artista colectivo a partir de la participación individual de cara al 8M, interpeló, en un primer momento, a la interacción poético visual, en una apuesta orientada a la experiencia de los futuros lectores-espectadores de la obra. En esa multiplicación de significados y estéticas, la disidencia cultural feminista y la denuncia de la opresión permitió rotar las propuestas, darle nueva forma y fuerza en espacios urgentes, como llamamos a las acciones que se realizaron en el estand de la Municipalidad de Tres de Febrero de la Feria del Libro; a las visibilizaciones murales y pegatinas urbanas en las noches previas a la presentación de la nueva ley de interrupción voluntaria del embarazo; y de la marcha del Ni una Menos; o la participación performativa de una grupa de Mutágenas en La Plaza del Avión de Ciudad Jardín por el asesinato de Diego Cagliero por la policía; así como las perfomance poéticas en centros culturales, ya sea la presentación del libro de artista, y su versión impresa, en El Festival de Poesía en la Terraza del Centro Cultural Haroldo Conti, en la Biblioteca Ciudad Jardín, y en Arte y Vida, bastión político-cultural de Tres de Febrero.

Agencia Paco Urondo: A partir de la primera propuesta surgieron intervenciones estético-políticas, ¿cuál fue el móvil que les permitió rotar ese proyecto inicial de producción artística?

 Anita: Yo no me doy cuenta, imagino que con intervenciones políticas te referís a lo que pudo haber sido una postura en la Feria del Libro o a las pegatinas. Valeria: A mí me hace ruido también que tu pregunta se refiera a todo lo que venimos haciendo. Pamela: Estamxs posicionándonxs, desde una toma de posición del feminismo y hacemxs preguntas desde ahí. Carla: Desde el principio no, digamos nxs convocamxs para la producción del libro de artista para intervenir el 8 de marzo, pero después todo lo que fuimxs activando nxs sorprendió a nosotras mismas. La participación en el Festival Expresión Disidente de Arte y Vida fue totalmente distinto que lo que hicimxs en la Feria del Libro, ahí fue un cambio rotundo en la forma que veníamxs accionando, lo que veníamxs haciendo… No había manera de dejarlo pasar…había que rosquearla de alguna manera y posicionarse. Valeria: Ahí fue cuando mutamxs, pero en Arte y Vida fue totalmente distinto…(risas) ahí fue puro rock and roll y nos fuimxs desnudando. Chabelo: Y fue hermoso todo, la entrega inmediata y cómo se fue dando… Flor: Sin ensayo, sin previo aviso y anuncio. Anita: Pero convengamxs entonces que no había una idea previa…Sino que se va construyendo ante distintos estímulos que vamxs teniendo. Carla: …que vamxs rotando, mutando. Anita: Pero hay algo lisérgico corrosivo en esas respuestas. Celeste: Y también de acuerdo a las distintos espacios que vamxs teniendo y transitando. No es lo mismo intervenir en la Feria del Libro, que fue más político que como lo hacemxs en un espacio abierto y encima amigx. Cristyn: Pero también es cierto que la idea que nxs convocó en un primer momento se sigue sosteniendo, la misma energía transformada en distintas espacios. Pamela: Hay una idea eje que va transformando los modos que es la denuncia, de golpe hay algo de base que es que todas nos dimxs cuenta, y eso nxs convocó al proyecto, y es que para poder potenciar la acción artística individual había que hacerlo en red. Valeria: Estamos aprendiendo a ser colectiva, el antes y después fue la segunda reunión después de la presentación del libro en donde aprendimxs cómo organizarnos en modo de asamblea y a trabajar de modo colectivo. Pamela: …Todas teníamos experiencias grupales de artistas pero no de estas dimensiones en una grupa tan grande… Carla: Y otra cosa que sorprende es cómo nxs organizamxs. A donde hay que ir vamxs. Anita: Esta idea que dice Pamela de que hay una mutágena para cada necesidad. (Risas). Y la visibilización es muy grande. Cuando fuimxs al I Simposio de Literatura y Conurbano de la UNAJ hubo gente que se acercó y dijo “que bueno el trabajo que se hace en redes”. Pamela: Grande Valeria. Celeste: El tema de las redes es en el momento, por ejemplo íbamxs a mostrar algo de la Coca Sarli y luego apareció lo de Mariana y eso quedó en segundo plano…..

APU: ¿Cuál es el modo en que recuperan artistas latinoamericanas de vanguardia desde Mutágenas? Porque ahora hay una cierta visibilización pero no alcanza… Valeria: Hay un libro de Andrea Giunta, El feminismo y el Arte Latinoamericano, que es una lectura sugerida. Anita: Yo soy media punk rock en ese sentido, vivamxs hoy, no digo que no sirva la recuperación del pasado… Valeria: Sí, para no hacer lo mismo, pero tampoco entrar en la misma operación de invisibilización, por ejemplo hay una grupa de feministas muralistas AMURA que viene haciendo un trabajo muy grande. Flor: Digamxs en un lenguaje familiar, más allá de las artistas obligadas como Lola Mora... Mutágenas: Frida, Tarsila, Raquel Forner, Salvadora Onrubia, hay muchísimo trabajo por hacer….. Celeste: Por ejemplo desde la fotografía, hay cantidad de fotógrafas que trabajaban con la firma del marido… Pamela: las regenteaban (risas).. Celeste: También tenía que ver con un modo de operar, justo estábamxs hablando el otro día de Rosler que en su momento hizo una fotografía para denunciar el rol doméstico y optar por una fotografía más combativa como puede ser de denuncia de la guerra. Pamela: Mi respuesta es la respuesta ortiva como Anita, creo que no se puede naturalizar la influencia, pero de golpe pienso en muchos blogs, más allá de las poetas precedentes, nosotras nxs leíamxs en los festivales y en los encuentros de poesía, leíamxs muchas poetas contemporáneas. No sé pienso en Paula Jiménez. En Claudia Prado, pero más allá de la recuperación de ciertas referentes hay que pensar en ciertas figuras que vengan a cuestionar los íconos de clase. En ese sentido, como que la difusión en redes y en los blogs permite salir de esa imposibilidad y rescatar una visión más colectiva.

 APU: No sé…pienso en el libro Vanguardias Latinoamericanas en donde hay 80 páginas de bibliografía y solamente se enuncian cinco artistas mujeres. Valeria: Claro había mucho trabajo de puertas adentro, muchas artistas que hacían tremendos cuadros, puertas adentro, pero está bueno esta idea de cuestionar que la visibilización de las artistas se dio a través de privilegios de clase. APU: Entonces la propuesta es recuperar movimientos y colectivas que de alguna manera integran una búsqueda feministas y visibilizar las individualidades que fomentaron e incluso fueron el motor de estos movimientos… Ahora Mutágenas está trabajando mucho para concretar la reimpresión del libro. Para eso está organizando una rifa a través de las redes. Además hay dos futuros festivales para organizar en el transcurso de los próximos meses, para lxs que quieran saber más y/o comunicarse en persona, nxs buscan en Instagram cómo Mutágenas Artistas del Conurbano, y/ o en Facebook: https://www.facebook.com/Mutagenas-Artistas-Del-Conurbano

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Encuentro Nacional de Poesía y Crítica(2022) Otra vez Trilce. La vanguardia mañana (2022). Ponencias. Ensayos. Pensamientos

  En el siguiente enlace se puede leer mi ponencia "Experiencia y pobreza en La Partera Canta de Arturo Carrera ” llevada a cabo en e...