domingo, 24 de mayo de 2020
Romina Freschi
Pasar al contenido principal
CULTURA //// 07.10.2012
Revista “Plebella”: poesía en movimiento
Entrevista a Romina Freschi, directora de la revista “Plebella” que este año cumple 8 años. “Es una revista que si bien publica poesía siempre está acompañada de alguna referencia, de reseñas, alguna reflexión sobre esa poesía como para que haya una puerta de entrada”.
Facebook Twitter WhatsApp Telegram Compartir
APU (Por Victoria Palacios): Sos directora de la revista “Plebella” que este año cumplió 8 años. Y dentro de poco sacás tu nuevo libro que se llama “Marea de aceite de ballena” por Ediciones Ruinas Circulares. La idea es que hablemos un poco de tu trabajo en Plebella y sobre este libro.Romina Freschi: En realidad este es el primer libro que estoy publicando luego de 8 años con una encuadernación tradicional. Mi último libro fue “El pe-yo” en el 2003. Este es un libro que me tomó 8 años, por diversos motivos, fue pasando por distintas editoriales pero finalmente este año lo terminé y estoy muy contenta.Creo que habla de un proceso muy importante en la escritura, en estos 8 años salieron otras publicaciones especialmente en revistas y también soy amante de los chapbooks, de las plaquetas y de las publicaciones artesanales, en este sentido he colaborado con muchos proyectos de ese estilo. Incluso, he hecho mi propio proyecto que es “Pájarosló editora” Y aproveché para publicar un montón de cosas. Pero libro con formato tradicional es este.APU: La presentación va a ser el sábado 13 de octubre a las 18 y 30 hs. en Estación Orbital Alógena ¿Así se llama no?RF: Sí, la Estación Alógena es un proyecto con en el que colaboro hace muchos años, más de 10. Es un lugar de Palermo precioso, la idea es presentar el libro, va a estar el dueño de casa que se lo conoce con el nombre de Bakhar, o también como Ná-Kar Elliff-ce. APU: ¿Por qué te llevó tanto tiempo este libro?RF: En realidad fue como teniendo varias etapas, empecé en Canadá que había ganado una beca y tenía mucho tiempo libre y lo empecé a trabajar en los estados cercanos al sueño. Apenas me levantaba escribía y antes de acostarme seguía escribiendo. Todo eso resultó siendo un material súper importante que después fui trabajando en poemas. Originalmente todo eso lo descarté pero luego no me convenció ese descarte y a lo largo de los años lo fui retomando y finalmente el gran cambio fue que decidí incluirlos. Es un poco grande el libro pero va a estar bueno. Por otro lado creo que para mí fue complicado seguir publicando y hacer la revista al mismo tiempo, me apasiona mucho Plebella y puse mucha energía ahí.APU: Plebella es una revista que difunde muchos tipos de autores, jóvenes o del under ¿No es cierto?RF: Nosotros decidimos que fuera una revista de crítica. Es una revista que si bien publica poesía siempre está acompañada de alguna referencia, de reseñas, alguna reflexión sobre esa poesía como para que haya una puerta de entrada. Decidimos hacer una agenda personal, no tomar autores que estuvieran en los suplementos culturales, si bien hay algunos que aparecen, pero siempre tratar de leer fuera del campo e introducir a la gente menos conocida de alguna manera.APU: Porque son autores que ustedes trabajan una y otra vez en Plebella ¿No es cierto? Pensaba en Roberto Echevarren, siempre que necesito algún material voy a buscarlo a Plebella, como que ya hay autores típicos de la revista.RF: Roberto es un autor con el que nosotros trabajamos pero aparte es un colaborador de la revista. El staff de la revista fue variando pero tenés algunos que ya son parte de la revista como Roberto, Reynaldo Jiménez, NaKar mismo que ya no escribe tanto en la revista pero la presentamos en su espacio. y siempre hubo como una retroalimentación. Alejandra Correa, Ana Claudia Díaz, Mariano Massone, Natalia Romero, María Alicia Gutiérrez, Carlos Battilana, Anahí Mallol, etc, son también colaboradores variables que fueron quedándose en la revi, y que colaboran en muchos números.APU: ¿Vos estás trabajando con lo que se dio en llamar el neobarroso? ¿No vas a contestarme? ¿no? Sabés hace estuve trabajando con Arturo Carrera y me gustó mucho algo que leí que decía que la respuesta de los neobarrosos es decir que no lo son.RF: Tengo una enorme fascinación por el neobarroso y el barroco, me parece un pensamiento alucinante, una posibilidad de pensar la poesía y el mundo. En el número 11 de Plebella sale el dossier sobre Perlongher, es la primera vez que hablamos sobre un autor que no está vivo, que no está produciendo al mismo tiempo que nosotros. Tomamos la decisión de ponerlo porque justo había aparecido una edición de sus cartas y porque también para nosotros es una fuente de inspiración su trabajo poético y crítico. APU: Pensé que, en realidad, habías sacado otro libro en septiembre por la información que está en tu blog. Vos me decís que son otro tipo de ediciones.
RF: Sí, saqué una plaqueta que se llama “Variaciones de órbita”, la editora se llama Proyecto Editorial Itinerante que se presentó en Buenos Aires pero hacen ediciones en Santiago y Valparaíso, Chile y Mendoza y Buenos Aires, Argentina. Vamos a hacer una segunda presentación -porque yo no pude asistir a la primera- el 30 de octubre acá en Buenos Aires. Vamos a hacer una en Valparaíso –que por suerte puedo estar- y una el 30 de octubre en el “Ciclo de los Banquetes Avestrúsicos” http://www.facebook.com/Ohaquellosbanquetesavestrusicos
APU: Que es otro ciclo de los que vos coordinás o participás.RF: No, en general voy casi siempre. Lo coordinan Mónica Rosenblum y Juana Roggero que son poetas amigas.APU: Otro proyecto que estuve mirando: “Vaca y Porruda”, ¿es un proyecto de edición, no?RF: Es en el marco de “Color pastel”, un proyecto de, creo, 8 años de Germán Weissi, Laura Mazzini y Paola Ferrari que ellos definen como distribución de poesía. Lo que hacen es elegir poemas que les gusten, fotocopiarlos, y repartirlos al mundo. Hacen un trabajo casi “apostólico” en el sentido que en cada ciudad donde van recorren las calles y dejan estas plaquetas. A mi me invitaron a hacer una selección, hice una bastante amplia y decidí ponerle “Vaca y Porruda” por los insultos que hace Martín Fierro: “…va cayendo gente al baile…” y “…por rudo que sea un hombre…”.Tengo una posición bastante crítica sobre cómo se ha leído el Martín Fierro. Creo que se lo ha entronado como el poema nacional en un momento y se lo sigue poniendo en ese lugar sin criticar quiénes lo pusieron ahí y con qué ideología. Creo que es un libro que deja afuera de la literatura a mucha gente, deja afuera al modernismo, deja afuera a las mujeres, un montón de cosas afuera y la idea es, con la vaca y la porruda, ir en contra de todo eso. APU: Como que cierra el campo.RF: Y, sí...APU: Hola Romina, soy José Cornejo, me interesaba eso que subrayaste, lo que Martín Fierro sugiere como ideología y que a vos no te cierra mucho, ¿podés desarrollar un poquito la idea?RF: Si vos leés la Historia de la Literatura Argentina de Rojas, que es como un libro inaugural –Ricardo Rojas abre la cátedra de Literatura Argentina de la UBA- él lo pone en un lugar de poema épico y lo relaciona con cuestiones como la raza que tienen que ver con una ideología que nosotros ahora no manejamos, pero que tiene que ver con cómo se imaginó la nación a principios del siglo XX. Creo que estaría bueno revisar esa ideología y ver que la raza criolla y la raza aria, que es la que menciona Ricardo Rojas, no nos identifica.APU: No es el Martín Fierro en sí sino la lectura de Rojas lo que vos problematizás.RF: El Martín Fierro tampoco es uno de los libros que más me interesan, creo que es una literatura que se opone a un proyecto de país. Es una literatura política que hace uso de lo que se considera el imitando el lenguaje del gaucho pero en realidad es un letrado el que está hablando, José Hernández, un periodista. Es como Jorge Lanata(risas).APU: Claro, sobre todo por cómo cierra el campo literario y deja afuera otras líneas, otras lecturas y otra producciones de su tiempo, ¿pensás en alguna que rescatarías?RF: En realidad, no es tanto al Martín Fierro a lo que me opongo, sino a cómo se ha leído el Martín Fierro y cómo se lo sigue leyendo. A principios del siglo XX hay revistas de inmigrantes, revistas de las primeras feministas, un montón de otra producción literaria que estaría bueno revisar. Yo lo leo de gusto, no tengo una investigación profunda sobre el tema pero sé que existen, y que está bueno leer.APU: Te pregunto porque Victoria viene haciendo todos los jueves un ciclo de columnas donde discutimos, charlamos, viene un montón de gente interesante sobre literatura, como tu caso, y Martín Fierro es un tema que ha salido varias veces. Es cierto lo que decís, hay como una lectura oficial osificada y en paralelo, incluso aquellos que lo discuten, lo problematizan, lo denuncian, lo niegan, en algún punto lo están reivindicando. Hay un Martín Fierro que sigue proponiendo elementos de discusión.RF: En un punto sí. Cuando uno se define por la negativa, al mismo tiempo lo está entronando. Me parece que es un elemento que hay que revisar y no eliminar. En un momento la literatura se pensó de esta manera pero hay un montón de elementos emergentes.APU: ¿En este proyecto “Vaca y Porruda” lo que hacés es asumir una voz para escribir o editás proyectos que, de alguna manera, problematizan eso?RF: No, yo edito a otros poetas que tienen una voz muy diferente a los poetas que toman el Martín Fierro tanto en pro como en contra. Son poetas que se fugan de eso.APU: Vuelvo sobre el Martín Fierro porque siempre me pareció interesante. 130 o 140 años después lo seguimos discutiendo entonces creo que hay algo reivindicable. Me pasa con el Facundo de Sarmiento que ideológicamente no comparto, como muchas de las cosas que plantea, pero me sigue pareciendo una obra efervescente, sigue teniendo vida, sigue proponiendo discusiones y en ese sentido te subrayaba cuál era tu discusión con el Martín Fierro porque creo que hay suficientes discusiones que siguen abiertas al respecto que siguen haciendo de él una lectura válida. No sé si su interpretación, cualquier interpretación osificada podemos problematizarla pero que siga apareciendo la discusión sobre el Martín Fierro me parece que de por sí, le da un enorme valor a la obra.RF: Eso sin duda, aunque no me queda claro qué es el valor. No digo que no haya que leerlo, digo que hay que revisar cómo se lo lee, ese lugar de poesía nacional, parece que le lavara el contexto. El ejercicio de seguir leyéndolo puede proponer otras literaturas y otros modos de ser nacionales. La voz de la vaca y la de los porrudos son las voces más “otras” en el Martín Fierro, ya que la de los gauchos es apropiada, y la de los indios demonizada. Pero nada de eso significa que no hayan tenido voz, o que no haya otras voces, y menos que las voces de los gauchos e indios hayan sido las que el poema representa.APU: Y sobre todo cómo se construye esa idea.RF: Claro, aparte cómo lo toma el canon. Hay muchas investigaciones en torno a qué cosas más había pero en las antologías y todos los demás trabajos institucionales se sigue poniendo el Martín Fierro como único. Seguir leyendo el Martín Fierro, puede ser, pero sin ese pátina de realeza y realidad que se asume desde las instituciones, y sobre todo, sospechar un poco de quienes lo han leído, y ver si hay otras maneras de la nacionalidad. El modernismo probablemente haya sido la más importante, pero hay otras. APU: Recordamos que vas a presentar, dentro de poco, tu libro “Marea de aceite de ballenas”, que estás con este proyecto de edición de “Vaca y Porruda” –yo quisiera uno- (risas
RF: Igual está todo en Internet, en el blog de “Color pastel”: www.colorpastel.blogspot.com donde hay cosas hermosas también que no tienen nada que ver con lo que yo escribo ni con el Martín Fierro. (Risas)
APU: El tuyo es: www.freschi.blogspot.com y también coordinás talleres de lectura y escritura y esa información la encontramos en “Pájaros locos”.
RF: Sí, está el blog de “Pájaros locos” (www.pajaroslocos.blogspot.com) y desde mi blog también se puede entrar. De Marea de Aceite de Ballenas
inicial xiv la suposición de la carga una mecánica cinematográfica producción de la carne, síntoma y soma someterse a la emanación virtual de un cierto pensamiento todo confluye ahí en esa línea poco llana, apenas narrativa, sensorial. todas las mañanas retozar reflejar una bola de navidad y una sumatoria de relaciones.
Facebook Twitter WhatsApp Telegram Compartir
Colectivo de
Comunicación
Paco Urondo
2005-2020
Para comunicarte con la
redacción de APU escribinos a
agenciapacourondo@gmail.com
Suscribirse
Email Address *
Los contenidos de este sitio están sujetos
a una licencia Creative Commons
Diseño y desarrollo >
gcoop. Cooperativa de Software Libre
Juan Diego Incardona
Pasar al contenido principal
CULTURA //// 23.09.2012
Incardona: letras del campo popular
Su último libro, Rock Barrial, continúa la saga matancera. Y está pronto a aparecer su primer libro de poesías, Amor bajo cero. En esta charla el escritor analiza su producción y las influencias en su obra.
Facebook Twitter WhatsApp Telegram Compartir
SUMARIO
TEATRO
La Laguna: una historia en el camino
CULTURA FUTBOLERA
“No hay intentos reales de federalizar el fútbol argentino”
PENSAMIENTO NACIONAL
Cooke: militante suramericano
LETRAS
María Ramos, literatura infantil y haikus
******************************************
“El peronismo está en una constante transformación dentro de nuestra cultura”LA PACO URONDO (Por Victoria Palacios): Autor de Villa Celina, El Campito, Objetos maravillosos, Rock barrial...¿lo sacaste este año o el año pasado?Juan Diego Incardona: Rock barrial es el último libro que publiqué pero en realidad es del 2010. Fueron 4 años, cuatro libros desde el 2007 al 2010. En el 2011 no publiqué nada y este año estoy por publicar mi primer libro de poesías.APU: ¿Se llama: Amor bajo cero?JDI: Sí, que va a salir por la Editorial Vox de Bahía Blanca. Para mí es importante y un poco misterioso porque en realidad todos mis libros son de narrativa. Solía escribir poesías simultáneamente sin demasiada pretensión. Gustavo López es un gran editor, “Vox” es una editorial under con un gran catálogo. Venían leyendo mi blog y a él le interesó, me propuso que lo publicara y veremos qué pasa con ese libro.A mí me interesa en lo particular porque no pertenece a la saga que es, la saga matancera, la de Villa Celina de los libros de narrativa sino que son temas diferentes. Un poema, por ejemplo, transcurre dentro del predio de la ESMA que es donde trabajo.APU: ¿Por qué “Amor bajo cero”?JDI: Amor bajo cero es una canción de Bob Dylan que me encanta y las atmósferas de los poemas son así, un poquito frías, angustiosas, existencialistas, no sé cómo denominarla. Me pareció bien el título, me gustó.APU: ¿Tenés fecha?JDI: En realidad le tengo que mandar ahora a fines de septiembre el manuscrito final y dependerá de los tiempos de la Editorial, calculo que antes de fin de año tiene que estar.APU: ¿Cuándo hablás de la saga matancera quiere decir que no está vinculada con esta temática habitual de esa mitología peronista que vos construís en otras obras?JDI: Claro, no está dentro de ese universo. De pronto en algún verso puede llegar a aparecer alguna referencia porque es parte de la escritura de uno. Es una serie dependiente a la que se armó con Villa Celina, El campito, Rock barrial y un texto inédito que todavía no publiqué. Estoy viendo por dónde lo voy a sacar, que se llama Las estrellas federales que vendría a cerrar toda esa saga.APU: Veíamos en vos y en Santoro una visión del peronismo nostálgico, ya terminado que ya fue y que no se repite en el presente. ¿Esto impregna tu poesía ahora?JDI: No comparto. No creo que la obra de Santoro y la mía estén motivadas en la nostalgia, porque sería una evocación de un pasado perdido. Si hay algo que queda claro es que el peronismo no es algo perdido, sino que está en una constante transformación dentro de nuestra cultura. Muchos de mis libros están ambientados en la década del 80', 90' incluso en el 2001 en tal caso sería una nostalgia inmediata, no tan alejada. Busqué mucho trabajar con los símbolos, con las iconografías que son parte del imaginario cultural dentro de un barrio como La Matanza, que me parece se actualizan permanentemente.
Lo mismo la obra de Santoro. Creo que hay cierta temporalidad que rompe con la nostalgia no es sólo que una pintura de Santoro está retratando un paisaje del 45' o del 55', sino que trazan líneas de distintas dimensiones. Daniel trabaja mucho con el arte argentino o cita obras de otros lugares, inscribe en su iconografía peronista una tradición del arte o de la cultura que en realidad es mayor, por otro lado creo que yo con la literatura hago algo similar. Es ver también la obra desde otro lugar, no es sólo una evocación nostálgica o un acontecimiento específico, sino que es una suerte de diálogo en distintos aspectos, de la literatura y de las distintas coyunturas culturales que en realidad la forman. Todo esto es una operación muy íntima que tienen que ver con la imaginación de cada uno.APU: Pensaba que quizás tenía que leerse en clave mítica y no fantástica. Justamente el hecho de que esta lectura sea tan accesible para distintos tipos de edades tiene que ver con lo fantástico y no con lo mítico. La lectura en clave mítica sí lo ubicaría con esta cosa de nostalgia y espacio estanco. Lo fantástico permitiría la actualización de esos símbolos, ¿estás de acuerdo?JDI: Creo que en realidad no hay una sola fuerza que domina, de cualquier creatividad son varias las que están pujando. Hay cierta nostalgia y no la niego, cuando hay evocaciones a ciertos momentos de la infancia pero eso converge con otros intereses. Son motores creativos en la conformación del mundo, no sólo la nostalgia, hay otras emociones que se ponen en juego y es como un cóctel.APU: En Rock barrial, ¿cómo trabajaste?, ¿por qué decís que entra dentro de la misma saga? Pensé que eran crónicas, ¿es novela?JDI: Es un relato similar a Villa Celina con historias nuevas y algunas particularidades. Hay tres poemas y está dividido en dos. La segunda parte del libro es una nouvelle y está escrito con otro lenguaje, transcurre en el 2001, se llama “Toma corriente” y está dividido en cuatro capítulos. Son cuatro medidas de la electricidad, “Volt”, “Ampere”, “Watt”, “Ohm”.APU: “Ampere” lo había leído.JDI: Sí, pero ahora está reformulado ahora se llama “Toma corriente”. Ampere es sólo uno de los capítulos y está escrito como un cuento de Villa Celina que se llama “El túnel de los nazis”. No es tanto el ritmo coloquial que se subordina a un desarrollo argumental, no es tanto la pulsión por contar, sino más que nada una pulsión rítmica, sonora.En un punto me sonaba a “La naranja mecánica”. Es como que no se rompe la verosimilitud porque todo es ritmo donde el lector adjudica sentido a esas palabras que no comprende. Le suenan a algo según el concepto en el que están armadas en una oración. Ese es un ejercicio que practiqué, cité varias obras que trabajan de esa manera.APU: En Bahía Blanca se están dando una serie de transformaciones. Hace unos días se condenó a 14 genocidas, ¿por qué la Editorial que encontraste es de Bahía Blanca? ¿Tiene alguna singularidad?JDI: Es muy loco lo que me contás porque leí la sentencia que salió hace poco y recordé mi participación en el Filba Nacional que se hizo en Bahía Blanca en donde se leyeron algunas cosas, contaron algunas experiencias y yo llevé un libro de Ana María Ponce. Por lo que escuché van a entrevistar a Gisela Tepper, ella es mi compañera en un programa que se llama “Memoria en movimiento”. Nosotros publicamos algunos libros, uno es de Ana María Ponce. Es uno de los pocos casos que existen de una obra literaria escrita en uno de los campos de concentración y que eso se haya salvado. Ana María escribía dentro de la ESMA en plena dictadura, escribió poemas y un cuento. El cuento es impresionante ella te maquilla su propia liberación, va caminando por Once, narra cómo va rozando a la gente, toda una ficcionalización de una chica que estaba encadenada escribiendo eso.
Milagrosamente el día que le dicen que la van a trasladar, esconde todas esas hojas, ella podía escribir porque era obligada a hacer algunas tareas, le daban una máquina de escribir porque tenía que redactar cosas y aprovechaba para escribir algún poema y los escondía. El día que la van a trasladar, ella sospecha que la van a matar y esconde todos sus poemas en una canasta con ropa y se los da a Graciela Daleo, finalmente eso se termina salvando y con el paso del tiempo se convierte en un libro. Ese libro de Ana María Ponce es de distribución gratuita, se puede buscar en las librerías populares. Nosotros le podemos mandar uno a la agencia, realmente vale la pena.
Facebook Twitter WhatsApp Telegram Compartir
Colectivo de
Comunicación
Paco Urondo
2005-2020
Para comunicarte con la
redacción de APU escribinos a
agenciapacourondo@gmail.com
Suscribirse
Email Address *
Los contenidos de este sitio están sujetos
a una licencia Creative Commons
Diseño y desarrollo >
gcoop. Cooperativa de Software Libre
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Encuentro Nacional de Poesía y Crítica(2022) Otra vez Trilce. La vanguardia mañana (2022). Ponencias. Ensayos. Pensamientos
En el siguiente enlace se puede leer mi ponencia "Experiencia y pobreza en La Partera Canta de Arturo Carrera ” llevada a cabo en e...
-
El 26 de marzo presenté mi último libro de poesía en Graf Zeppelin (Ciudad Jardín). Perla Torales, Fernando Bogado, Pamela Neme Scheij y Nat...