sábado, 13 de abril de 2013

Rotación


Rotación
“Catiti Catiti
Imara Notiá
Notiá Imara
Ipeju.”
“Luna Nueva, oh luna nueva.
Instiga en cualquiera
recuerdos de mí.”
Couto Magalhâes
¿Conservas
apacible
la curva del arrecife?
Si en ese pasito catumbí
duro, duro
todo se enlaza
y gime en ti;
graba, negrito, graba ese
gemido de placer que llega
a tu ribera:
zambauaya tum,
zambauaya tum tum,
zambauaya tum tum tum.
alambique

Trazo que sufre
procede del sufrir:
“Y en la espinita clavada recoge
la íntima resonancia de las ondas
errantes”.
Luna de bambú, difusa
refleja fragmentos de visiones:
sucias anclas de la identidad
que busca tiempos
húmedos
por donde el desprecio
hace agua
y baja
vum vum vum

                                                                                                                         Alambique, Tersites, 2007

jueves, 11 de abril de 2013

Hoy me zocalizo

Hoy hago hacinamiento de cicatrices, las trituro, la rompo en pedacitos, como la mampostería que aterriza cual punzón de lo inhallado en la rejilla, desde donde mirábamos el mundo las tristes florcitas, y otras representaciones fáciles y digeridas, hasta que, no mejor no, el cansancio siempre gana al iluminismo, pero como dije hoy me zocalizo, que es como hacerse un ovillo y concentrarse al máximo en la fuerza del esternón para que no se vean las hilachas desmejoradas de cada día, pienso en las rejas que no estaban otros días y todo el predio era compartido por los vecinos, otro relato más sin continuidad, al fin sólo su percepción nos aletargaba, ahora el río marrón y el mundo que se va, la casa y tu recuerdo, al fin ya estabas muerto, qué importa si el cuerpo ya no estaba aquí. Muerto estabas en la casa rota, expectante como partitura devorada en silencio, incienso en escombro, epitafio que el tiempo no me permitió pronunciar: la noche (la más oscura noche fue tormenta y mi insomnio fue guardavela lenta, lentísima) y la espera, dos actos simultáneos como un pestañeo y la subida de las aguas, la lluvia de ancestros, ellos vinieron a buscarte, ellos han llovido, porque llover es mover las bisagras del mundo y las puertas debían abrirse paso, ellos han roto el hilo que nos consagraba en dos mundos diferentes y me han mostrado la salida en flotar, en el avance de las aguas y el espacio recuperado, movimiento que no entiende nada de las rejas, ni de los predios ahora fraguados por la desconfianza, y menos del tiempo, sólo conocen de neblinas, de pedazos, de alcantarillas y de la noche que se fuga.

Victoria Palacios

jueves, 21 de marzo de 2013

Caudal

Anoche me invadió el desierto de las quebradas, un violín desafinado que vuelve a mi memoria cada tanto, como un hueco abierto por el esternón, la huida de algo que no pudo ser, pero que encontró en la voz dulce que lo acompañaba la mejor palabra para una despedida. Las sombras se avienen cuando los ojos se rescatan en un brinco ajeno, de cabrita, de agenda de diarios viejos, de poemas y pinturas que ya nadie puede leer. No es un extrañamiento cualquiera, parece reunir todos los duelos posibles, y las respuestas no se hallan en las preguntas, todo es soledad. Los ojos de agua son puro caudal en la lejanía. Por un instante el sobrevuelo de los chimangos se me hace nítido, son muchos, y están allí o están acá. En las araucarias de la plaza de aluminé, en el volcán de los sueños expulsando sus antiguas cenizas, en la ventana de mi infancia, en los cables de teléfono rotos, en el pucará de tilcara, en el centro de la ronda de iruya, y ahora en la puerta de mi casa cada tarde. Van hacia el lugar del que ya no podré volver y por eso muchas veces casi ni me asomo,  me sorprendo paleando la arcilla, cocinando o comprando sin apenas percibir la dimensión que me muestran, cotidianamente, sé que es un tiempo medido, casi una tregua a destiempo, esto que llaman saltar al vacío sin dudar, son penumbritas nomás, después encuentro algún caracol hambriento que deja sus humedades en los restos que consumo, y entonces vuelvo a ver el mismo hueco erosionado  que ya no reverdece, por más que atisbe a enternecer con un nuevo nacimiento.

sábado, 2 de marzo de 2013

Ojo de agua II


Contrajo sus alas en un mismo impulso del aliento, giro en elipsis hacia arriba rompiendo insatisfacciones medias tintas con la misma velocidad en que se rompe un jarrón, así el aire se dividió en dos orillas infinitas y filosas. No es posible respirar con suavidad de este lado chimanguito amigo, acompañame, quiero verte en esta turbulencia que de vez en cuando me hace feliz. Aquí donde se sueña con lo fugitivo aún, con lo que se capta al abrir los ojos por primera vez, el exceso del florecimiento, el vacío que dejan las máscaras cuando se cuelgan en la casa vieja. El diálogo aún puede retomarse cuando dejamos que las palabras sean más que burbujas sueltas que comprueban lo que pensamos. Al fin el pensamiento es una ilusión oscura que cansa la mente, refugio de paisajes chiquitos que suaves acarician nuestros sentidos, pueblo que reúne en una misma canción la intención del amor. Sé de tus pesadillas compartidas, vi las aves carroñeras, están lechuceando todo el día, se llenan de chillidos espantosos y se reflejan bellas en los espejos hechizados de la estupidez, no saben nada de la ternura de la piel, del ritmo sincero de las copleras, fanáticas se mueven en los círculos de la crueldad, en el centro de sus elecciones condescendientes anida la comodidad, y absorven la sustancia de la inocencia para no envejecer. La noche es siempre negra en sus destinos repetitivos, se parecen tanto. Miran raro frente a tus colores atigrados, no saben nada de la belleza, se rejuntan y se festejan como partidarias del mismo vuelo sólo para devorarse lo que nace en el mismo instante de su condensación, antes de que tomen forma genuina. Obsecuentes, adulan como pájaros de mal agüero para comer mejor. 

Oriah el soñador de la Montaña

Invitación:

No me interesa lo que hagas para vivir.

Quiero saber lo que ansias, y si osas soñar con lo que desea tu corazón.

No me importa la edad que tengas.

Quiero saber si te arriesgas buscando como un loco el amor, los sueños, la aventura de estar vivo.

No me interesa saber qué planetas cuadran tu luna.

Quiero saber si has tocado el corazón de tu propio dolor, si te han abierto las traiciones de la vida o si te has contraído y cerrado de miedo a más dolor.

Quiero saber si te puedes sentar con el dolor, el mío o el tuyo sin moverte para esconderlo o apagarlo o conciliarlo.

Quiero saber si puedes estar con alegría, mía o tuya; si puedes bailar con desenfreno y dejar que el éxtasis te llegue a la yema de los dedos sin precaverte a ser cuidadoso, realista o a recordar las limitaciones del ser humano.

No me importa si lo que me cuentas es verdad.

Quiero saber si puedes desilusionar a alguien siendo fiel a ti mismo; si puedes soportar la acusación de traición sin traicionar tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel y, por tanto, digno de confianza.

Quiero saber si puedes ver la belleza aunque no sea bonita cada día, y si puedes ver el origen de tu vida a partir de la presencia de Dios.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo y el mío, y ponerte a orillas de un lago y gritarle a la luna plateada: «¡Sí!»

No me importa dónde vivas o cuánto dinero tengas.

Quiero saber si después de la noche del dolor y la desesperación, abatido y magullado hasta el tuétano, puedes levantarte y ocuparte de las necesidades de los niños.

No me interesa quién eres, ni cómo llegaste aquí.

Quiero saber si te quedarás conmigo en medio del fuego y no escaparás.

No me interesa qué o dónde o con quién has estudiado.

Quiero saber qué te sostiene por dentro cuando se derrumba todo lo demás.

Yo quiero saber si puedes estar solo contigo mismo; y si realmente te gusta la compañía que tienes en los momentos vacíos.



La invitación, inspirado por Oriah el Soñador de la Montaña, anciano nativo americano, mayo de 1994.

Del muro de: Mujeres de Milagros.





En nuestras Taytas y Mamas está la sabiduría

Debería continuar con la serie "Ojo de Agua" pero como me encantan los meandros, arroyos y afluentes, intercalo esto que encontré por ahí:


EN NUESTROS TAYTAS Y MAMAS ESTA LA SABIDURIA

En el correr de sus años, evidencian las arrugas los cabellos blancos, pero mas profundo que eso es la gran sabiduría que hay en ellos, los pueblos ancestrales, llevamos aun la convicción de pedir concejo a nuestros abuelos para el accionar de nuestras vidas.
Ellos son más que un libro costoso de la mejor editorial que se pueda conocer… ellos nos enseñan con más profundidad que las aulas universitarias, y jamás, jamás reclaman derechos de autor, enseñan con amor y paciencia al mismo tiempo con firmeza…” LOS RUNAS NO SOMOS BLANDENGUES” dicen siempre.
Nos enseñan a ser justos con nuestro AYLLU, a convivir en armonía con la pachamama a trabajar en minka, en este NUEVO TIEMPO, son ellos quienes guiaran los caminos hacia la igualdad, armonía y reciprocidad verdadera.






martes, 25 de diciembre de 2012

Ojo de agua I


Ojo de Agua
Escribí a Marsella, a la flecha, hilo negro, que hace del mar la boca negra del mundo, y por ahí caminamos con los ojos concentrados en la pérdida de color, rojo oxidado de la espesura, brillo de la cuerda que saltó cuando gritamos “no nos roben los ojos de agua” por su inarmónico acorde desigual, puente que deshoja a cada paso una página escrita de duelo, contrabando y tránsito, ahí en el punto calvario donde la mismidad se hace ajena y lo extraño nos clava la punta de las vides derramadas en la fisura del esternón, por su canción mal pronunciada, por los paneles obscenos de producción y las manos bajo tierra buscando un ancla que sacuda los frutos pueblo abajo antes del amanecer.
Escribí en Venecia y sus calles flotantes, su olor putrefacto, sus hablas incomprensibles y su vocación de suicidio angosto, subiendo museos baratos para ver todo el ahogo caer en canaletas perdidas, barro deshaciéndose al magma original en un remolino tan oscuro que arrastraba en su elipsis la triste permanencia del iris del calor de agosto y la certeza de que tierra firme es un enunciado cruel poco factible de percibir frente a las hendijas que te conducen al viejo gueto y su vida cotidiana grabada en el presente de lo velado, aquí y allá, el que pronuncia y lleva la endecha no siempre es el mismo, aún cuando sólo iluminen ojos de noche podemos volver a dormir y soñar con desprender los excrementos de palomas pegadas a los edificios viejos.
Escribí sobre las rocas de Cadaqués, desangrando mis rodillas en un acto de insumisión a la belleza: el hambre de mi niñez no me habló de su blancura destellante, de la lejanía, milenios bajo tierra, de los fósiles genuinos, esos que pintan el rostro de necesidad y del paladar, el gran hoyo del mundo, estado, condición intacta, luminal, que merece ser encontrado rostro a rostro absorbiendo elixires bacanales de lenguaje, materialidad tuya y mía, al compás del aliento y la respiración abriendo los poros y desprendiendo esporas viejas para, en un acto de desnudez, recorrer la variación del cielo en la bahía y contrastar, en un mismo suspiro, nuestras manchas epidérmicas, no de siglos sino de unos pocos años de mirada extraviada que contamina cada hálito, inmediatez del amor, ese que rodeaba las trincheras familiares creadas como refugio frente a la exhumación de los muertos de aluminé, ruta de neblina, febril como el atardecer del volcán  en espejo cromático con lo disperso que cruje, ramas caídas, semillas de araucaria minúsculas como la escucha íntima del ojo de agua que murmura tenazmente en cada lado de la frontera, cualquier charco de agua no es un ojo, bajo la nieve, los escombros, en cada pisada de hondura deja su huella para que retumbe del otro lado, y llegue a vos, chimango atigrado, destello, sol negro, aparecido en cada comunicación voraz que sacude lo establecido para vibrar en la fibra sanguínea, somática, nerviosa, medular y apuntalar el vuelo procaz. Esa que dice “escribí” como un acto reflejo que sacude lo admirado para volver a empezar.

Encuentro Nacional de Poesía y Crítica(2022) Otra vez Trilce. La vanguardia mañana (2022). Ponencias. Ensayos. Pensamientos

  En el siguiente enlace se puede leer mi ponencia "Experiencia y pobreza en La Partera Canta de Arturo Carrera ” llevada a cabo en e...